5 Consejos para conducir con hielo en la carretera

En este tiempo de frío casi polar, muchos tenemos que lidiar con el hielo mientras conducimos ¡uno de los peores enemigos de nuestro coche! Para que la carretera no se convierta en un peligro inminente cada vez que cogemos nuestro coche en invierno, te traemos unos consejos para que circules con total seguridad y evitar que el vehículo se salga de la calzada

1 Prevé donde puede haber hielo:

Aunque a veces nos podemos encontrar el hielo por sorpresa, es más o menos fácil anticipar en qué zonas es más probable que encontremos zonas congeladas. Presta especial atención a las zonas más sombrías o aquellas donde puede haber regueros cerca.

No te confíes tampoco con salir a una hora a la que ya no hace “tanto frío” porque aunque el hielo aparece a los 0 grados, se puede conservar hasta los 4, especialmente en zonas en las que no llega directamente el sol.

2 Conduce de forma suave:

Los movimientos bruscos son peligrosos siempre, pero más aún cuando hay hielo en la calzada. Acostúmbrate a mantener una velocidad constante y no dar frenazos ni acelerones.

Un frenazo brusco nos hará resbalar mucho más que mantenerlo ligeramente. Aprender a utilizar bien los frenos y controlarlos nos asegurarán conducir sin peligro en zonas de hielo y que el coche no se nos vaya hacía los lados sin que podamos hacer nada

También debes acelerar de forma suave puesto que el hielo hace que los neumáticos tengan menos adherencia y haciéndonos perder el control ya que lo único que se consigue al dar acelerones es que la rueda gire sobre sí misma.

Recuerda que con las marchas largas evitas que las ruedas giren de una forma más brusca y será más difícil perder el contro.

Si te encuentras una placa de hielo o intuyes que habrá rastros en la calzada, reduce la velocidad antes de llegar a esa zona y no pises bruscamente los pedales, lo que tienes que conseguir es que el coche se deslice por la placa suavemente.

3 Seguir las rodaduras de otros vehículos no es una buena idea:

Muchas veces, sobre todo cuando nieva o escarcha, asumimos que las partes por donde ha circulado un vehículo previamente es más seguro cuando en realidad no es así. Esas zonas de rodaduras son muy propensas a congelarse rápidamente si no se pasa por ellas inmediatamente después que el coche anterior, por lo que trata de evitarlas sin no es el caso.

4 Mantén la calma:

Si has conducido y te has encontrado con hielo es muy probable que hayas derrapado aunque sea un poquito, pero hay que mantener la calma por mucho susto que nos llevemos la primera vez. Cuando notes que pierdes ligeramente el control del coche porque empieza a deslizarse ¡trata de mantener la calma! En la mayoría de los casos, los neumáticos vuelven a agarrarse a la carretera, teniendo de nuevo el control de tu vehículo.

Como decíamos antes, es muy importante no dar frenazos bruscos ni volantazos porque lo único que conseguirás es un derrape aún mayor y más descontrolado.

5 Respeta siempre la distancia de seguridad y conduce despacio:

La distancia de seguridad hay que respetarla SIEMPRE, pero en casos de climatología adversa aún más ya que es la única forma de garantizar tu seguridad ante imprevistos. De hecho, si mantienes una distancia de seguridad mayor a la recomendada, mejor, ya que la distancia de frenado crece cuando hay hielo por la pérdida de adherencia de los neumáticos así que ¡mejor prevenir!

Por supuesto, la velocidad debe moderarse y no deberías alcanzar el límite de velocidad, es mejor ir más despacio para ser capaz de reaccionar ante cualquier inconveniente sin ponerte en peligro ni a los que están a tu alrededor.

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