Un alcoholímetro a bordo y otros sistemas de seguridad que serán obligatorios en 2024

Hace unos días hablábamos de la posible implantación de nuevos sistemas de seguridad en los nuevos vehículos y parece ser ya una realidad que veremos en un plazo máximo de 5 años.

La Comisión Europea de Seguridad sigue con su carrera contrarreloj para aprobar la obligatoriedad de ciertos sistemas de seguridad que tratarán de reducir a cifra de 25.000 muertes al año en carretera y 140.000 heridos graves.

De momento, las primeras fechas ya han sido definidas y la Unión Europea ha propuesto tres fases de obligado cumplimiento por medio de una regulación llamada GSR (que son las siglas de Regulación General de Seguridad en inglés) y que veremos publicada en la segunda mitad de 2019. Te contamos cómo son esas fases y que novedades traen cada una.

Primera fase: alcoholímetros, limitadores de velocidad inteligentes, cámaras traseras… ¡en 2022!

La primera fase de implementación de los sistemas de seguridad a nivel europeo se activará en el mes de mayo de 2022 para los nuevos vehículos homologados y a partir del 2024 para TODOS los vehículos matriculados.

Algunas de las «novedades» que vemos en esta primera fase no son tan desconocidos, puesto que algunos fabricantes ya han ido incorporando esas tecnologías de seguridad:

  • Limitadores de velocidad inteligente: cuya función principal será avisar al conductor y hasta controlar que no se supere la velocidad permitida en esa vía.
  • Alcoholímetro: seguramente sea una de las medidas más polémicas pero que han sido bien acogidas ya en países como Francia. Se trata de un alcoholímetro que cuenta con un sistema inmovilizador que impedirá que el coche se ponga en marcha cuando se superan los límites legales establecidos para circular. Y ojo que no vale con hacer que sople otra persona porque estos sistemas pueden pedir la verificación durante la conducción (en algún momento que sea seguro) para evitar esos trucos.
  • Detector de falta de atención y somnolencia: estos dispositivos miden tu estado de atención y lo evalúan para mandarte rápidamente el aviso en caso de que concluyan que existe un riesgo de accidente por falta de concentración.
  • Sistema automático de mantenimiento en el carril: muchos coches ya cuentan con un sistema de estas características y con él consiguen evitar desplazamientos involuntarios y salidas de la vía.
  • Cámara trasera: otro de los sistemas con los que ya estamos habituados. Sirve para ser capaces de ver fácilmente tanto a personas como obstáculos que nos encontramos en las maniobras de marcha atrás.
  • Dispositivo de parada de emergencia: será el sustituto de los triángulos que teníamos hasta ahora y servirá para señalizar la inmovilización de nuestro vehículo en una calzada sin la necesidad de bajarnos de él.
  • Sistemas de protección trasera y laterales: que tratarán de reducir las lesiones graves provocadas por colisiones.

Segunda fase: vehículos más autónomos desde 2024

La idea es que poco a poco los vehículos sean capaces de reconocer las situaciones de peligro en las que también se ven involucrados peatones. Por eso, en esta segunda fase que empezará en mayo de 2024 para las nuevas homologaciones y en 2026 para el resto de coches matriculados veremos:

  • Sistemas autónomos de frenado de emergencia: con esta tecnología nuestros vehículos serán capaces de detectar a los peatones y vulnerabilidades de la carretera garantizando la seguridad tanto de los ocupantes como de los que le rodean.
  • Se ampliará la zona frontal de impacto de los vehículos: así se tratará de garantizar una mayo protección de los peatones en caso de accidente.
  • Sistemas de asistencia automática: serán capaces de tomar decisiones para ayudar al conductor en casos como una distracción momentánea.

Tercera fase: adecuación de camiones y autobuses desde 2025 a 2028

En cuanto a la tercera fase prevista, solamente afectará a los vehículos pesados como camiones y autobuses. Se empezará a aplicar en noviembre de 2025 para las nuevas homologaciones y a partir de 2028 para el resto de matriculados y contará con:

  • Sistemas de visión directa: se buscará mejorar la visibilidad de los conductores y, sobre todo, reducir los ángulos muertos
  • Grabación automática de datos: será una especie de caja negra que se instalará en autobuses y camiones para esclarecer las causas que han provocado un accidente. De momento se implantará en camiones y autobuses pero no se descarta tampoco que se acabe instalando también en vehículos particulares.

La ITV verificará los nuevos sistemas

Poco a poco las estaciones donde se pasan las inspecciones técnicas de vehículos (ITV) se irán adaptando hasta tener los recursos necesarios para poder gestionar todos estos sistemas. De hecho, la mayoría de las ITVs ya se están preparando para ello con nuevos medidores para poder garantizar que los vehículos son aptos para seguir circulando.

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