Cuando buscamos comprar un coche de segunda mano nos entran muchas dudas sobre su estado «real». Desde AECA-ITV nos dan las claves de por qué la ITV es una gran aliada para conocer ciertos aspectos del vehículo que no se ven a simple vista.
La Tarjeta Técnica del vehículo, un DNI del coche
La Tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos (TITV), desempeña un papel fundamental en el proceso de compraventa de automóviles de segunda mano. Este documento proporciona información detallada sobre el estado e historial del vehículo a lo largo de su vida útil, siendo esencial para confirmar la veracidad de la información en los documentos legales durante la transacción.
Gracias a esta tarjeta, accesible a través del número de bastidor, podremos saber datos como:
- Historial de accidentes
- Reparaciones importantes
- Registro de propietarios anteriores
- Reclamaciones del vehículo (si las hubiera)
- Pagos pendientes o problemas legales del vehículo
ITV Voluntaria, una garantía extra
Una buena opción antes de comprar vehículos usados, es la realización de una Inspección Técnica Voluntaria (ITV). Esta prueba puede brindar una garantía adicional tanto al comprador como al vendedor.
Se hace una evaluación exhaustiva, que incluye aspectos como el motor, alumbrado, frenos y emisiones de gases, y revelar así posibles problemas que no son detectables a simple vista.
La ITV verifica los datos de identificación del vehículo
Quizá no te parezca demasiado importante, pero resulta que según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, el 2% de los defectos graves detectados en los vehículos se relacionan con problemas de identificación (siendo los vehículos agrícolas y las motocicletas los más propensos a presentar defectos en este ámbito).
Durante la inspección de la ITV, se verifica la coincidencia de los datos de identificación presentados en la documentación con el vehículo a inspeccionar:
- Número de bastidor
- Número de matrícula
- Marca
- Denominación comercial.
También se examina la visibilidad y coincidencia del número de la placa de matrícula con la documentación, así como la correcta fijación de la placa.
De esta forma podemos tener una garantía de que el vehículo no haya sido manipulado por sustracción ni tenga irregularidades legales.
