Si viajas con niños en coche, ya sabrás que deben cumplirse una serie de regulaciones para evitar riesgos y garantizar trayectos seguros para los más pequeños.
Algunos conductores tienen la duda de si pueden ir en la parte de delante del coche de forma legal. Ya sea por comodidad o por cualquier otra circunstancia.
¿Puede viajar un niño en el asiento delantero del coche?
Muchos niños empiezan a querer viajar en el asiento de copiloto bastante pronto, pero no siempre se puede ya que la normativa en España establece restricciones para asegurar su seguridad.
Según la Dirección General de Tráfico (DGT), para niños menores de 135 centímetros de altura es obligatorio utilizar siempre un sistema de retención infantil adecuado a su peso y tamaño, y deben ir preferiblemente en los asientos traseros.
¿Por qué existen estas restricciones? Porque en caso de accidente, un niño sin su sistema de retención correctamente instalado y abrochado puede sufrir lesiones graves y convertirse en un peligro también para los demás ocupantes del vehículo.
Sin embargo, el artículo 117 del Reglamento General de Circulación, modificado por el Real Decreto 667/2015, indica algunas ocasiones en las que un niño pueda viajar en el asiento delantero del automóvil.
Excepciones para que los niños puedan viajar en el asiento delantero:
Hay tres excepciones que permiten que un niño ocupe el asiento delantero, siempre y cuando se cumplan las condiciones de seguridad adecuadas:
- Cuando el vehículo no tiene asientos traseros,
- Cuando todos los asientos traseros están ocupados por niños que miden menos de 135 centímetros,
- Cuando no es posible instalar en los asientos traseros todas las sillitas infantiles necesarias.
En estos casos, se permite que el menor utilice el asiento del copiloto, pero recuerda que debe seguir utilizando un sistema de retención infantil homologado y apropiado para su talla y peso.
¿Qué pasa si un niño viaja en el asiento delantero y no cumple esas características?
El incumplimiento de estas normas puede acarrear sanciones, con multas que pueden llegar hasta los 200 euros.
Además, los agentes de tráfico tienen la autoridad para inmovilizar el vehículo en caso de este tipo de infracción ya que seguir la marcha supondría un peligro.
