En España la mayoría de vehículos son manuales por lo que utilizan la caja de marchas para adaptarse a la velocidad y necesidades de la conducción.
La durabilidad de la caja de cambios y el embrague depende en gran medida de los hábitos de los conductores. Si cometes alguno de los siguientes, te interesa corregirlo cuanto antes ya que las averías suelen ser bastante costosas
1. Pisar en exceso el embrague (o usarlo como reposapiés).
El mal uso del pedal de embrague es una causa común de fallos prematuros en el embrague. Muchos conductores mantienen pisado constantemente este pedal, lo cual puede resultar en un desgaste acelerado y un consumo de combustible innecesario.
2. Dejar patinar el embrague.
Se parece un poco al punto anterior. El fenómeno del patinaje del embrague ocurre cuando el pedal no se suelta completamente al cambiar de marcha. Esto puede resultar en un desgaste del disco del embrague, además de producir ruidos molestos y un olor como a quemado.
3. No pisar el embrague hasta el fondo.
Es importante pisar completamente el pedal del embrague para evitar forzar el mecanismo de la transmisión. No hacerlo puede ocasionar un desgaste prematuro de los componentes.
4. Soltar el pie del embrague lentamente en subidas de marcha.
Cuando estamos aumentando la velocidad y cambiamos a una marcha superior, es importante retirar el pie del embrague con rapidez. Lo ideal es pisar el embrague, seleccionar la siguiente marcha y liberar el pie mientras ajustamos el acelerador. Este proceso debe ser rápido, tomando solo uno o dos segundos. Pero tampoco lo sueltes bruscamente.
5. Soltar el pie bruscamente al reducir la marcha.
Algo parecido al punto anterior, también es importante que, al reducir de marcha, debemos soltar el embrague suavemente para permitir que los sincronizadores de la caja de cambios realicen su trabajo correctamente.
6. Hacer atajos en el recorrido de la palanca.
En este punto no nos referimos a omitir marchas, es decir, pasar de tercera a quinta o de cuarta a segunda directamente —lo cual se puede realizar correctamente siempre que la marcha seleccionada coincida con las revoluciones adecuadas—. Lo no se debe ignorar es el patrón de movimiento de la palanca de cambios.
Al cambiar de primera a segunda, el movimiento suele ser una línea recta hacia abajo. Sin embargo, al cambiar de segunda a tercera, el movimiento es diferente. La palanca está diseñada para subir de marcha en un patrón escalonado. Muchas personas realizan un movimiento oblicuo, lo que puede causar desgaste en los engranajes de la transmisión y las varillas.
7. Pisar el embrague con punto muerto.
Es recomendable quitar el pie del embrague al detener el vehículo en un semáforo para evitar un desgaste innecesario y no aporta nada.
8. Punto de fricción en pendientes.
Aunque es algo que nos suelen enseñar en las autoescuelas, si no conduces a diario por sitios con pendientes, puede que se te olvide. El problema es que usar el punto de fricción en pendientes puede causar un desgaste excesivo del embrague. Para ello, ante una pendiente es mejor utilizar el freno de mano como una alternativa más segura.
9. Poner marcha atrás sin detenerse.
Intentar engranar la marcha atrás mientras el vehículo está en movimiento puede dañar los componentes de la transmisión.
10. Dejar la mano en la palanca de cambios.
Puede resultarte cómodo como conductor, pero dejar la mano en la palanca de cambios puede ejercer una presión constante sobre los engranajes internos, lo que puede provocar un desgaste prematuro de las piezas.
11. Olvidar el cambio del fluido de la transmisión.
Es esencial cambiar el fluido de la transmisión según las recomendaciones del fabricante para mantenerla en óptimas condiciones y prevenir averías costosas.
Algunos de estos hábitos son adquiridos por los conductores y puede ser difícil cambiarlos a corto plazo, pero es verdad que ayudarán a prolongar la vida útil del embrague y la caja de cambios de tu vehículo.
