Al circular por las carreteras de España, es crucial que nuestro vehículo esté en óptimas condiciones, por lo que debemos revisar y reemplazar ciertas piezas periódicamente.
Por qué son tan importantes las escobillas del limpiaparabrisas
En caso de encontrarnos con lluvia mientras conducimos, es fundamental que los limpiaparabrisas funcionen correctamente para mantener una buena visibilidad de la carretera. Por ello, es esencial que las escobillas de los limpiaparabrisas estén en buen estado, ya que si están desgastadas, no podrán cumplir su función y representarán un riesgo para la conducción.
Y no solo cuando llueve, ya que el parabrisas puede acumular suciedad por impactos con mosquitos, polvo, arena… y que el limpiaparabrisas funcione correctamente nos ayuda a mantener esa visibilidad óptima.
Por ello, es vital cambiarlas cuando sea necesario, lo que lleva a muchos conductores a preguntarse ¿con qué frecuencia debería hacerlo?
¿Cuándo es recomendable cambiar las escobillas?
Es posible que no las hayas cambiado nunca desde que tienes coche, pero lo cierto es que la mayoría de los fabricantes recomiendan cambiar las escobillas una vez al año.
preferiblemente al finalizar el verano, ya que el calor y el sol aceleran el desgaste de la goma. Antes de reemplazarlas, es importante revisar si hay irregularidades o desperfectos que puedan impedir su correcto funcionamiento.
¿Qué defectos en el limpiaparabrisas impiden aprobar la ITV?
Al ser un elemento fundamental en la seguridad, en la ITV también se revisan a fondo que funcionen los limpiaparabrisas.
Durante la ITV, el inspector solicitará al conductor que active el limpiaparabrisas y verificará que el líquido para limpiar el cristal salga adecuadamente. Y, ¡atención! puede que un mal funcionamiento derive en un defecto grave, lo que supondrá el rechazo de la inspección.
Si el líquido no sale, sale de manera desviada o con poca presión, se considerará un fallo leve. El conductor deberá corregir este problema, pero aún podrá aprobar la inspección. No obstante, existen varias situaciones que se considerarán defectos graves y resultarán en un rechazo de la ITV, tales como:
- La ausencia de limpiaparabrisas en el vehículo.
- Una superficie de barrido insuficiente.
- Escobillas defectuosas.
- La ausencia de escobillas en el vehículo.
Como ves, los limpiaparabrisas son más importantes de lo que parecen, así que te recomendamos cuidar su mantenimiento ya que es algo bastante sencillo (y barato). No es por suspender o aprobar la ITV, sino ¡por tu seguridad!
