Vas conduciendo y, de repente se enciende una luz en el panel de control del salpicadero. Hay bastantes posibilidades de que entres en pánico (en un grado u otro) y no sepas muy bien cómo reaccionar. Por eso, hoy te contamos cómo reaccionar si se enciende la luz ABS.
Lo primero que deberías hacer ante cualquier señal: parar el coche
Si se enciende una luz extraña en el salpicadero, lo primero que vas a tener que hacer es detener el vehículo.
Aunque es posible que se pueda seguir circulando cierto tiempo con esa luz (es decir, hasta llegar al taller), lo más recomendable es parar para buscar qué significa y ver cuáles son tus opciones.
En el propio manual del coche suele venir su significado y qué hacer así que ¡hazle caso!. No sigas conduciendo si no se recomienda solo porque estés cerca de tu destino, ya que la avería puede ser peor.
¿Qué hacer si se enciende el testigo del ABS?
El sistema ABS es el sistema Antibloqueo de Frenos que hace que los coches puedan controlar la fuerza de frenado sin que los neumáticos pierdan adherencia a la carretera.
Si el testigo del ABS se enciende, quiere decir que el sistema ABS se ha desconectado. Esto supone un gran peligro para los ocupantes ya que significa que las ruedas podrían quedar bloqueadas al frenar y perder el control.
Por tanto, lo ideal en este caso sería pararse y llamar a asistencia en carretera para que lleven el vehículo al taller.
Si estás cerca y te ves capaz, también puedes ir directamente a un taller, pero debes extremar el cuidado y no alcanzar grandes velocidades.
¿Qué pasa si voy a la ITV con el testigo ABS encendido?
Si justo se te enciende el testigo del ABS cuando vas camino de la ITV… te vas a encontrar malas noticias.
El testigo del ABS encendido supone un fallo grave por lo que la inspección será desfavorable y no podrás circular con ese vehículo.
Si te pasa, lo mejor es que des media vuelta hacia el taller más cercano para que te lo arreglen y puedas pasar la ITV sin problemas. Aunque no es solo por la ITV, es porque llevar el ABS desconectado es peligroso tanto para ti como para los que te rodean en la carretera. ¡No te la juegues!
