Aparcar en la calle puede convertirse en un verdadero reto, especialmente en ciudades con mucho tráfico y pocos espacios disponibles. No solo por la falta de sitios, sino porque, al encontrarlos pueden ser estrechos, estar en una curva o en cuestas.
Sobre este último supuesto seguro que has escuchado que hay que dejar una marcha metida o girar las ruedas pero ¿qué es lo más eficaz? ¡Te lo aclaramos!
Girar las ruedas al aparcar en cuestas
Dejar las ruedas giradas cuando aparcas en una cuesta, ya sea hacia arriba o hacia abajo, tiene mucho sentido para controlar el coche en caso de que el freno de mano falle. Pero ¿hacia qué lado hay que orientarlas?
- En pendientes descendentes: las ruedas delanteras deben apuntar hacia el bordillo. Es decir, si estacionas en el lado derecho de la calle, gíralas hacia la derecha; si lo haces en el lado izquierdo, hacia la izquierda. De esta manera, en caso de que el freno de mano falle, el vehículo se apoyará en el bordillo y no seguirá rodando cuesta abajo.
- En pendientes ascendentes: debes girar las ruedas en sentido contrario al bordillo. Si estás en una cuesta en el lado derecho de la calzada, oriéntalas hacia la izquierda, y si estás en el lado izquierdo, hacia la derecha. Así, si el coche comienza a moverse por un fallo en el freno de mano, la parte trasera de la rueda más cercana al bordillo lo detendrá.
Dejar una marcha metida si aparcamos en cuestas
Además de colocar las ruedas correctamente, también es recomendable dejar una marcha engranada como medida extra de seguridad. En este caso sería:
- Aparcado cuesta abajo: marcha atrás.
- Aparcado cuesta arriba: la primera marcha.
Y si tu vehículo es automático, simplemente colócalo en la posición «P» (Parking). Esto ayuda a bloquear las ruedas motrices y reduce el riesgo de que el coche se mueva por sí solo.
Por supuesto, en ambos casos debe estar bien accionado el freno de mano y no dejarlo a medias confiando en que el bordillo vaya a hacer tope. Estas indicaciones son para casos en los que pueda fallar el freno.
