Seguro que muchas veces has oído los términos conduccion negligente y conducción temeraria pero ¿sabes en qué se diferencian? Te lo contamos a continuación para que puedas identificar ambos comportamientos ¡y para evitarlos!
¿Qué es la conducción negligente?
Es la menos mala. Es decir, la conducción negligente ocurre cuando un conductor actúa de manera imprudente o descuidada, sin intención de hacer daño, pero sin respetar las normas de tráfico.
Por ejemplo, hablamos de conducción negligente cuando un conductor o conductora realiza alguna de las siguientes acciones:
- Usar el móvil mientras se conduce ya sea para llamar o para ajustar el GPS.
- No mantener la distancia de seguridad, sobre todo en circunstacias necesarias como al circular por túneles o tramos peligrosos.
- Realizar maniobras peligrosas como adelantamientos en zigzag o tomarlas curvas demasiado rápido.
- Distraerse al volante al cambiar la radio, comer, maquillarse…
- No respetar señales o semáforos por despiste pero sin intención de hacerlo.
¿Qué consecuencias legales tiene la conducción negligente?
La conducción negligente se considera una infracción administrativa por lo que no está penada con cárcel. Dependiendo del motivo, las multas pueden ascender hasta 500€ y la pérdida de puntos del carnet suele ser de entre 4 o 6 según la gravedad de la falta.
¿Qué es la conducción temeraria?
La conducción temeraria, por su parte, se refiere a comportamientos extremadamente peligrosos al volante que, además, son intencionados y suponen un desprecio evidente por la seguridad de los demás usuarios de la vía.
Algunos ejemplos de comportamientos que suponen una conducción tenemeraria serían:
- Exceder la velocidad de forma desproporcionada, como ir a 150km/h en carreteras de 90km/h
- Conducir en sentido contrario de forma intencionada para acortar tiempo o por el motivo que sea.
- Saltarse semáforos o señales de forma intencionada, como por ejemplo los STOP por un exceso de confianza creyendo que no va a venir nadie por esa vía.
- Realizar carreras ilegales en la vía pública.
- Conducir bajo los efectos del alcohol o drogas en niveles elevados.
¿Qué consecuencias legales tiene la conducción temeraria?
La conducción temeraria es más grave aún que la neglitente. En todos los casos se considera delito, lo que supone que está tipificada en el código penal y puede llevar a penas de prisión de entre 6 meses y 2 años.
Además, aparte de la pérdida de puntos, también se puede retirar el permiso de conducir al infractor durante un periodo que irá entre 1 a 6 años dependiendo de la gravedad. Las multas, además, superan los 500€ y pueden llegar a alcanzar las cuatro cifras.
| Conducción Temeraria | Conducción Negligente | |
|---|---|---|
| Nivel de peligro | Muy alto | Moderado |
| Intención | Voluntaria / Imprudente grave | No intencional / Descuido |
| Ejemplos | Carreras ilegales, saltarse un STOP de forma intencionada | No mantener distancia de seguridad, saltarse un semáforo por despiste |
| Consecuencias | Delito con pena de prisión, retirada de carnet y multas de más de 500€ | Multa de hasta 500€ y pérdida de puntos del carnet de conducir. |
En definitiva, ambos tipos de conducción ponen en riesgo la seguridad vial, pero la conducción temeraria implica un peligro extremo y conlleva consecuencias penales. Por otro lado, la conducción negligente es menos grave, pero sigue siendo sancionable. Para evitar ambas, conduce con responsabilidad para evitar acidentes y salvar vidas. ¡Respeta las normas de tráfico!
