10 mitos sobre los coches eléctricos

Aunque cada vez son más los conductores de nuestro país que se deciden por un vehículo eléctrico, todavía hay muchas reticencias que tienen que ver con mitos y medias verdades en torno a ellos.

Te contamos algunos de los mitos más comunes ¿habías oído alguno de ellos?

1. Tienen más revisiones que los de combustión. Falso.

En principio, los vehículos eléctricos requieren las mismas revisiones que los vehículos de combustión, pero la frecuencia puede variar según la marca, los kilómetros recorridos y el tiempo desde la matriculación. Por lo general, se recomienda una revisión anual para asegurarnos de que está todo correcto.

2. Su puesta a punto no es necesaria. Falso.

A pesar de las diferencias en el mantenimiento, los vehículos eléctricos aún requieren una revisión y puesta a punto. Esto incluye la verificación del refrigerante del motor eléctrico y la batería, la inspección visual de los cables de carga y los de alta tensión, así como el control del estado de la batería de alta tensión.

3. Son más caros de mantener. Falso.

El mantenimiento de los vehículos eléctricos, a largo plazo, tiende a ser menos costoso que el de los vehículos de combustión, ya que carecen de componentes como aceite de motor, filtros, correas o bujías.

4. La frecuencia de averías es mayor. Falso.

Los vehículos eléctricos no tienen más probabilidades de averiarse que los vehículos de combustión. De hecho, estudios indican que los eléctricos puros o la parte eléctrica de los híbridos experimentan menos averías.

5. Los neumáticos se desgastan fácilmente. Falso.

En realidad no hay nada que haga que haya un mayor desgaste. Los neumáticos de los vehículos eléctricos están diseñados para soportar el peso adicional, aunque a veces sí requieren neumáticos específicos que pueden ser más caros.

6. La ITV es menos exigente porque tienen menos pruebas. Falso.

Actualmente, los vehículos eléctricos se someten a las mismas regulaciones de la Inspección Técnica de Vehículos que los vehículos de combustión, aunque hay pruebas, como la de los gases, que no tienen que pasar ya que no son necesarias.

También pasan la ITV con la misma frecuencia que los vehículos de gasolina o diésel.

7. Los talleres están menos preparados. Falso y Cierto.

Aunque muchos talleres aún no están preparados para reparar vehículos eléctricos, es fundamental recurrir a aquellos que sí lo estén. Trabajar con estos vehículos requiere capacitación específica y equipos adecuados, y en la actualidad casi todos los talleres cuentan con profesionales formados para ello.

8. La batería se estropea más y cuesta más arreglarla. Cierto.

Esta es verdad. La batería y los conectores de carga son las averías más comunes y caras en los vehículos eléctricos. Esto se debe a que no son baterías «normales» y que su reemplazo es bastante más complejo que con los vehículos de combustión.

9. Mayor vulnerabilidad a las temperaturas. Cierto.

Las baterías de los vehículos eléctricos se ven afectadas por temperaturas extremas, y cambios de temperaturas. Esto puede hacer que disminuya su capacidad y autonomía y que haya que cambiarla antes que una de un vehículo de gasolina o de diésel.

10. Si se descarga completamente, se estropea. Cierto.

Descargar completamente la batería de un vehículo eléctrico puede dañar su capacidad y reducir su vida útil, por lo que se recomienda evitarlo siempre que sea posible.

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