Cuando llueve durante varios días seguidos, puede que te llegues a preocupar por el estado de tu coche si lo dejas aparcado en la calle. Aunque los vehículos están diseñados para soportar las inclemencias del tiempo, la exposición extrema a la humedad puede provocar ciertos problemas mecánicos y estéticos que conviene tener en cuenta.
Algunas averías causadas cuando llueve mucho
Antes que nada hay que aclarar que para que la lluvía cause verdaderos estragos debe ser muy fuerte y continuada, de lo contrario lo normal es que tu vehículo no sufra incluso si duerme en la calle.
- Oxidación y corrosión La humedad constante puede favorecer la aparición de óxido en diferentes partes del vehículo, especialmente en la carrocería y en los bajos del coche. No obstante, para que la corrosión avance rápidamente, el agua debe acumularse durante largos periodos en zonas donde la pintura o el sellado estén dañados.
- Problemas eléctricos Los sistemas eléctricos modernos están bien sellados, pero si la lluvia es excesiva o se generan filtraciones por acumulaciones de agua en el vehículo, pueden producirse fallos en conexiones y sensores, afectando al sistema de arranque, luces o incluso a la centralita del coche.
- Deterioro de frenos En condiciones normales, la lluvia genera humedad en los discos y tambores de freno, lo que puede causar óxido superficial que desaparece con el uso del coche. Sin embargo, si el vehículo permanece inmovilizado durante mucho tiempo en una zona con alta humedad o expuesto a inundaciones, los frenos pueden deteriorarse más rápidamente.
- Neumáticos y agarre Si un coche está estacionado en un charco profundo o en una zona con drenaje deficiente durante varios días, la humedad prolongada puede degradar el caucho de los neumáticos, reduciendo su efectividad con el tiempo. No obstante, en condiciones de lluvia moderada, este efecto suele ser mínimo.
- Obstrucción de desagües Los coches cuentan con pequeños conductos de drenaje para evitar la acumulación de agua en el parabrisas, techo solar o compartimentos del motor. Si la lluvia es muy intensa y estos conductos están obstruidos por hojas o suciedad, podrían producirse filtraciones en el habitáculo o en componentes internos.
Para evitar estos problemas siempre es necesario llevar un buen mantenimiento de tu vehículo ya que, de lo contrario, pueden agravarse cuando llueve muchos días seguidos.
¿Pueden estas averías afectar a la ITV?
Sí, algunas de estas averías pueden influir en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), aunque solo si han alcanzado un nivel significativo de deterioro.
La corrosión excesiva en zonas estructurales o en los bajos del coche puede considerarse un fallo grave si compromete la seguridad, lo que supondría no pasar la ITV.
Por otro lado, los fallos en el sistema eléctrico, como luces que no funcionen correctamente, suelen clasificarse como fallos leves, pero si afectan a elementos esenciales como los faros o intermitentes, podrían ser considerados fallos graves.
Por último, el mal estado de los frenos o de los neumáticos, si presentan desgaste o deterioro significativo debido a la acumulación de agua, también se considerarán un fallo grave, ya que compromete la seguridad en carretera.
Así que si ha estado lloviendo mucho y tienes que pasar la ITV pronto, mejor echar un vistazo e incluso llevar a cabo una revisión pre-ITV antes de ir a pasarla para asegurarte de que todo funciona correctamente.
