¿Merece la pena un coche GLP? Descubre si son para ti

Cuando pensamos en comprarnos un coche, hoy en día hay mil opciones: gasolina, diésel, híbrido, eléctrico… y luego está el GLP, que quizá sea algo menos conocido por los usuarios de a pie.

Tal vez hayas oído hablar de los coches GLP porque, la mayoría, vienen acompañados con la etiqueta ECO pero ¿qué son exactamente? ¿cómo funcionan? ¿cómo se recargan? Vamos a intentar explicártelo para sacarte de dudas.

¿Qué es un coche GLP?

GLP significa Gas Licuado del Petróleo. Son coches que pueden funcionar tanto con gasolina como con gas. Llevan dos depósitos: uno para gasolina y otro para GLP, y el conductor puede cambiar de uno a otro fácilmente (normalmente con un botón en el salpicadero).

Lo bueno de este tipo de vehícuos que tienen dos depósitos es que tendrán una autonomía mayor y gastarán menos en combustible ya que el GLP es notablemente más barato que la gasolina o el diésel.

Ventajas de un vehículo con GLP

Hoy día muchos de los modelos de vehículos nuevos te dan la opción de que sean GLP. No es una mala idea para algunos conductores, sobre todo si se tienen en cuenta las siguientes ventajas:

  • El precio del GLP es más bajo: En general, el litro de GLP cuesta entre un 40% y un 50% menos que la gasolina.
  • Más autonomía: Al tener dos depósitos, puedes hacer muchos más kilómetros sin pasar por la gasolinera.
  • Etiqueta ECO: Muchos coches GLP tienen etiqueta ECO de la DGT, lo que significa ventajas como entrar en zonas de bajas emisiones, pagar menos en parquímetros o incluso tener descuentos en impuestos.
  • Motor bifuel: Si se te acaba el gas, simplemente sigues con gasolina. No te deja tirado.

¿Y las desventajas de un coche con GLP?

Sin embargo, el GLP también cuenta con ciertas desventajas que pueden echar para atrás la compra de un conductor. Por eso, hay algunos puntos que conviene tener en cuenta:

  • Pocas gasolineras con GLP: Aunque cada vez hay más, no están en todas partes. En ciudades grandes puede que no haya problema, pero en pueblos o viajes largos hay que planificar muy bien dónde repostar.
  • Menor maletero: El depósito de gas ocupa espacio, así que puede que pierdas parte del maletero. Este punto quizá habría que ponerlo con asterisco ya que los nuevos modelos vienen cada vez mejor integrados, aunque siga suponiendo una pérdida de espacio útil.
  • Mantenimiento específico: No es más caro, pero hay que revisar el sistema de gas cada ciertos kilómetros por seguridad. Aquí habría que recordar también que puede que muchos talleres no estén especializados en vehículos con GLP, por lo que puede que tengas que desplazarte y dejar de ir a tu mecánico de siempre.
  • Ligeramente menos potencia: En modo GLP, el coche puede tener un pelín menos de fuerza. Para el día a día no se nota, pero si vas cargado o por montaña, lo puedes notar un poco.

¿Dónde puedo repostar GLP?

Aunque la red de estaciones de servicio con GLP ha crecido, sigue siendo más limitada que la de gasolina o diésel. Si ese es uno de los puntos que más te echa para atrás, te dejamos un par de enlaces con mapas interactivos para localizar las más cercanas:

Así puedes ver si tienes alguna cerca de casa o en el camino de los viajes que suelas realizar para poder planificar tus viajes con mayor comodidad.

¿Cada cuánto hay que revisar el depósito de GLP?

El depósito de GLP y su instalación deben ser revisados periódicamente para garantizar su seguridad y buen funcionamiento. Según la normativa vigente:

  • Revisión periódica: Se recomienda realizar una revisión completa del sistema de GLP cada 4 o 5 años. Esta revisión debe ser llevada a cabo por una empresa instaladora de gas autorizada.
  • Certificado de revisión: Tras la revisión, se debe obtener un certificado que acredite que el sistema cumple con las condiciones de seguridad necesarias.

Es importante llevar un control de estas revisiones, ya que su cumplimiento es obligatorio y puede ser requerido durante la ITV.

¿Y la ITV? ¿Es muy diferente con un coche GLP?

Los coches con GLP deben pasar la ITV como cualquier otro vehículo, pero hay algunos aspectos adicionales a tener en cuenta:

  • Certificado de estanqueidad: Es necesario presentar un certificado que acredite la estanqueidad del sistema de GLP. Este certificado debe ser emitido por un taller autorizado y tener una antigüedad máxima de un mes antes de la ITV.
  • Revisión del sistema GLP: Durante la ITV, se inspeccionará el sistema de GLP para verificar que cumple con la normativa y que no presenta fugas o defectos.
  • Documentación adicional: Asegúrate de llevar toda la documentación relacionada con la instalación del sistema GLP, incluyendo homologaciones y certificados.

¿Entonces, merece la pena?

Al final va a depender de las necesidades de cada conductor. Por ejemplo:

  • Te puede compensar si haces muchos kilómetros al año (más de 15.000 o 20.000), vives en una ciudad con restricciones de tráfico y tienes fácil acceso a estaciones GLP.
  • Puede que no te compense si haces pocos kilómetros, te mueves mucho por zonas donde no hay GLP o prefieres no preocuparte por dos tipos de combustible.

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