Qué hacer ante una avería en carretera con niños (y qué no hacer bajo ningún concepto)

Una avería en carretera nunca es una experiencia agradable. Pero si además vas con niños a bordo… la situación puede volverse aún más estresante.

No solo está en juego la seguridad vial, sino también la tranquilidad emocional de los más pequeños. Por eso, saber cómo actuar en estos casos es fundamental.

En este artículo te contamos qué hacer en caso de avería, cómo manejar la situación con los niños y qué debes tener en cuenta al pedir ayuda a tu seguro.

Antes de salir: cómo prevenir riesgos

Aunque no podemos evitar todas las averías, sí podemos reducir las probabilidades de sufrir una. Antes de cualquier trayecto largo, especialmente si viajas con niños:

  • Revisa el estado del vehículo: aceite, frenos, neumáticos, luces, batería, etc.
  • Lleva la documentación al día: seguro, ITV, asistencia en carretera.
  • Prepara un kit de emergencia con: agua, snacks, mantas, linterna, cargador móvil, y juegos o libros para entretener a los niños.
  • Haz paradas cada 2 horas para evitar fatiga y que los peques se despejen.
  • Explícales, de forma sencilla, qué hacer si el coche se para: no salir sin tu permiso, esperar con calma, etc.

Si viajas con niños pequeños, preparar el coche con antelación también incluye asegurarse de que las sillas infantiles estén bien instaladas, que llevas chalecos reflectantes para todos (no solo uno).

Durante la avería: mantener la calma y actuar con seguridad

Si el coche sufre una avería mientras estás en carretera, lo primero —y más importante— es mantener la calma. Si tú te alteras, los niños lo notarán y la tensión aumentará. Respira hondo, evalúa la situación y actúa con firmeza.

Si puedes mover el coche, intenta apartarlo lo máximo posible del arcén, en un lugar visible pero alejado del tráfico. Enciende las luces de emergencia y coloca los triángulos de señalización o activa el dispositivo luminoso V16. E

s muy importante evacuar el vehículo con seguridad: todos los ocupantes, incluidos los niños, deben salir por el lado más alejado del tráfico y situarse, si es posible, detrás de la valla de protección o en una zona segura fuera del arcén.

Una vez a salvo, pon a los niños los chalecos reflectantes si van a permanecer fuera del vehículo, y asegúrate de mantenerlos entretenidos y tranquilos mientras esperáis. En estos momentos, tu actitud y capacidad de contención serán fundamentales para que no se sientan asustados o nerviosos.

Si hace mucho calor o mucho frío ¿Es mejor que los niños esperen dentro o fuera del coche?

Depende del entorno y del nivel de riesgo. En general, las autoridades recomiendan salir del vehículo tras una avería, sobre todo si estás en una vía rápida (como autopistas o autovías), ya que quedarse dentro puede ser peligroso si otro vehículo impacta por detrás.

Pero si las condiciones climatológicas son complicadas —mucho calor o frío—, y no es seguro ni viable esperar fuera, se puede hacer una excepción solo si el coche está completamente fuera de la calzada, alejado del tráfico y con las luces de emergencia activadas.

¿Qué hacer si hace mucho calor?

  • Nunca dejes a los niños solos en el coche cerrado, ni siquiera con las ventanillas bajadas. Las temperaturas pueden subir rápidamente hasta niveles peligrosos, incluso con sombra.
  • Si hace demasiado calor fuera y no hay sombra o un lugar seguro cercano, lo mejor es esperar con las puertas abiertas y ventilación cruzada, siempre bajo vigilancia y preparados para salir si el coche se recalienta.

¿Y si hace mucho frío o llueve intensamente?

  • Si hay riesgo de hipotermia, tormenta o los niños están mojados, puede ser más seguro que esperen dentro del vehículo. Eso sí, manteniendo el contacto visual con el exterior, sin cerrar completamente las puertas, y preparados para evacuar en cuanto llegue la ayuda.

¿Qué decir al llamar al seguro?

Cuando llames a tu aseguradora para pedir asistencia en carretera, es fundamental dar una información clara y completa. Asegúrate de indicar con precisión dónde estás: si puedes, facilita el punto kilométrico, la carretera o incluso tu ubicación mediante aplicaciones como Google Maps o WhatsApp.

No olvides mencionar desde el principio que estás viajando con niños a bordo. Esta información es muy importante para que la compañía priorice tu caso si puede, y para que se envíe un vehículo de asistencia adecuado.

Muchas veces la grúa o el coche de sustitución no tiene capacidad para todos los ocupantes, o no dispone de sistemas de retención infantil (sillas), así que es esencial que lo comuniques de antemano.

También debes informar sobre el número de personas que sois, si alguno de los niños tiene necesidades especiales (como movilidad reducida), y cuál es el motivo de la avería, si lo sabes (por ejemplo, el coche no arranca, hay humo, se ha pinchado una rueda, etc.).

Aunque no es plato de buen gusto, una avería en carretera no tiene por qué convertirse en una pesadilla si viajas con niños. Con una buena preparación, una actitud calmada y sabiendo qué comunicar a la asistencia, puedes convertir una situación complicada en un simple contratiempo.

La clave está en pensar primero en la seguridad, después en la tranquilidad, y por último en la logística. Porque lo más importante, en cualquier viaje, es llegar bien… aunque sea un poco más tarde.

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