La mayoría de los coches modernos vienen con toda clase de extras y uno de los más comunes es el sensor de aparcamiento. Pero aunque son un extra ¿qué pasa si se rompen? ¿Se puede circular sin él? ¿Supone un problema en la ITV? Te damos la respuesta en este post y, de paso, te contamos también cuánto te va a costar arreglarlo. ¡Sigue leyendo!
Me he dado un golpe y el sensor ha dejado de funcionar
Aunque la función de este tipo de sensores es evitar los choques, a veces no dependen de nosotros. Ya sea porque nos hemos fiado y le hemos ignorado o por una pequeña colisión (que probablemente no ha sido culpa nuestra) puede ser que los sensores dejen de funcionar o lo haga mal. Lo más habitual es que:
- El sistema deje de pitar o pite de forma continua, como si siempre hubiera un obstáculo.
- En vehículos con cámara o asistente visual, aparezca un mensaje de fallo en pantalla.
- El sensor esté físicamente desplazado o hundido por el golpe.
Si es el caso, ¿tengo que ir corriendo al taller o puedo esperar unos días?
¿Puedo circular sin los sensores de aparcamiento?
Sí, puedes circular sin ellos. Los sensores de aparcamiento no forman parte del equipamiento obligatorio del coche. Son un sistema de ayuda, no de seguridad activa como los frenos ABS o el ESP.
Lo malo es que si te has acostumbrado a aparcar con ellos, deberás extremar la precaución al aparcar. Además, en algunos coches modernos, si el fallo afecta a otros sistemas integrados (como la cámara 360º o el asistente de aparcamiento automático), podrías notar más limitaciones al maniobrar.
¿Puedo pasar la ITV si el sensor de aparcar está roto?
En principio, no supone un motivo de rechazo en la ITV, salvo en los siguientes casos:
- El coche tiene un aviso de fallo activo en el cuadro, y afecta a algún sistema vinculado a la seguridad.
- El sensor está colgando, roto o mal fijado, y supone riesgo de desprendimiento o daña visiblemente el paragolpes.
- La unidad de control del coche registra un error grave en el sistema de ayuda a la conducción que interactúa con otras funciones (como el frenado automático o el asistente de aparcamiento autónomo).
En vehículos más antiguos o con sensores básicos, lo más habitual es que no sea motivo de rechazo, pero siempre es recomendable revisarlo antes de la inspección, ya que depende del modelo y del propio estado del vehículo.
¿Cuánto cuesta arreglar un sensor de aparcamiento?
El precio puede variar bastante según la marca, el modelo del vehículo y el número de sensores afectados. Más o menos estos podrían ser los precios:
| Tipo de reparación | Precio aproximado |
|---|---|
| Sustitución de un solo sensor (pieza + mano de obra) | 70 – 150 € |
| Sustitución de varios sensores o sistema completo | 200 – 500 € |
| Reparación en taller oficial (marca premium) | Hasta 800 € o más |
| Sustitución por sensor genérico compatible | Desde 50 € por unidad |
En algunos casos, si el golpe solo ha desplazado el sensor, basta con recolocarlo sin cambiar piezas, lo que puede costar menos de 50 €. Sin embargo, el coches con sistemas avanzados de aparcamiento automático o sensores integrados en cámaras 360º, la electrónica es más compleja y por ello el precio sube considerablemente.
¿Puedo cambiarlo sin ir al taller para ahorrarme al menos la mano de obra? Sí, si tienes conocimientos básicos de mecánica, es posible sustituir un sensor tú mismo, sobre todo si es un modelo antiguo y de fácil acceso. Los sensores universales o de recambio suelen venderse por Internet a partir de 20–30 €. Aun así, si tu coche tiene sensores conectados a centralitas electrónicas o necesita calibración tras el cambio, lo más seguro es acudir a un taller.
