Errores más frecuentes en la ITV en verano y cómo evitarlos

El verano es una de las épocas del año en las que más vehículos pasan la ITV. Muchas personas aprovechan las vacaciones para realizar viajes largos y quieren asegurarse de que su coche está en buen estado antes de salir a la carretera. Sin embargo, también es una temporada en la que aumentan los suspensos por problemas que, en la mayoría de los casos, podrían haberse evitado con una revisión básica.

Te contamos cuáles son los los errores más frecuentes en la ITV en verano para que pases a la primera y puedas irte de vacaciones tranquilamente.

¿Por qué hay más fallos en la ITV durante el verano?

Las altas temperaturas, los desplazamientos largos y el mayor uso del vehículo hacen que algunos elementos sufran un desgaste mayor. Además, muchos conductores pasan varios meses sin revisar el coche y solo se preocupan por su estado cuando llega la fecha de la ITV, que suele ser en verano.

Realizar una revisión antes de acudir a la inspección no solo aumenta las posibilidades de obtener un resultado favorable, sino que también mejora la seguridad durante los viajes de verano y puede evitar averías en carretera.

Los errores más habituales en la ITV en verano

Aunque cada vehículo es diferente, existen algunos fallos que se repiten con frecuencia durante esta época del año en los turismos.

1. Neumáticos desgastados o en mal estado

Los neumáticos son uno de los elementos que se revisan más exhaustivamente en la ITV. En verano soportan altas temperaturas y muchos kilómetros, por lo que es habitual encontrar desgaste excesivo, grietas o una presión incorrecta.

Antes de acudir a la inspección conviene revisar que:

  • La profundidad del dibujo sea la legal.
  • No existan cortes, deformaciones o grietas.
  • La presión sea la recomendada por el fabricante.
  • El desgaste sea uniforme en ambos lados del eje.

2. Problemas en las luces

Otro de los errores más frecuentes está relacionado con el sistema de iluminación. Una bombilla fundida, un piloto roto o unos faros mal regulados pueden ser motivo de una inspección desfavorable.

Es recomendable comprobar todas las luces antes de la cita, incluyendo:

  • Luces de cruce.
  • Luces largas.
  • Intermitentes.
  • Luces de freno.
  • Luz de marcha atrás.
  • Antinieblas.
  • Iluminación de la matrícula.

No creas que por ser verano y tener más horas de luz, la iluminación es menos importante a la hora de conducir. Recuerda que también sirven para ser visto ¡algo crucial en carretera!

3. Frenos con desgaste

Durante los viajes largos los frenos trabajan más de lo habitual. Si las pastillas están muy gastadas o los discos presentan un desgaste importante, la ITV puede detectar una pérdida de eficacia.

Si al frenar escuchas ruidos, notas vibraciones o el coche tarda más en detenerse, lo mejor es acudir a un taller antes de realizar la inspección o un viaje largo.

4. Niveles de líquidos incorrectos

Aunque pueda parecer un detalle menor, llevar bajos los niveles de algunos líquidos puede indicar una falta de mantenimiento del vehículo y provocar una avería en mitad de tus vacaciones.

Antes de acudir a la ITV revisa:

  • Aceite del motor.
  • Líquido refrigerante.
  • Líquido de frenos.
  • Líquido limpiaparabrisas.

También es importante comprobar que no existan fugas visibles bajo el vehículo.

5. Emisiones contaminantes elevadas

Las emisiones son una de las causas más habituales de suspenso, especialmente en coches diésel con muchos kilómetros.

En verano algunos vehículos realizan trayectos muy cortos antes de acudir a la ITV, lo que favorece la acumulación de residuos en el sistema de escape. Siempre que sea posible, conviene circular durante unos minutos por carretera antes de la inspección para que el motor alcance su temperatura de funcionamiento.

6. Limpiaparabrisas y parabrisas en mal estado

Aunque en verano llueva menos, el limpiaparabrisas también forma parte de la inspección.

Unas escobillas deterioradas o un parabrisas con grietas que afecten a la visión del conductor pueden provocar un resultado desfavorable.

Cómo evitar problemas antes de pasar la ITV

Preparar el coche con tiempo es la mejor forma de evitar sorpresas. Una revisión sencilla puede ahorrar tiempo, dinero y la necesidad de volver a pasar la inspección.

Antes de acudir a la ITV recuerda comprobar:

  • Estado de los neumáticos.
  • Funcionamiento de todas las luces.
  • Frenos.
  • Niveles de líquidos.
  • Estado de las escobillas.
  • Documentación del vehículo.
  • Posibles testigos de avería encendidos en el cuadro.

Si detectas cualquier anomalía, es recomendable solucionarla antes de la cita. Dedicar un poco de tiempo a preparar el coche antes de la ITV no solo aumenta las posibilidades de obtener un resultado favorable, sino que también ayuda a viajar con mayor seguridad durante las vacaciones. Un vehículo bien revisado ofrece un mejor rendimiento, reduce el riesgo de averías y permite disfrutar de los desplazamientos estivales con mucha más tranquilidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *