¿Alguna vez has aparcado y se te ha quedado una rueda encima de la acera y por no hacer más maniobras lo has dejado así? ¿Te has subido a propósito a la acera porque la carretera es estrecha y así entran mejor los coches? ¿Se puede hacer esto?
Por lo general, no. Pero te vamos a explicar por qué y qué repercusiones teiene.
¿Me pueden multar por subir una rueda a la acera?
Sí. El hecho de que solo una parte del vehículo esté sobre la acera no hace que el estacionamiento sea legal.
La normativa de tráfico prohíbe, con carácter general, parar o estacionar sobre las aceras, paseos y demás zonas destinadas al paso de peatones, salvo determinadas excepciones.
Por tanto, dejar una rueda sobre la acera puede acabar en multa, aunque el coche no esté completamente subido.
Y hay otro problema: aunque aparentemente quede espacio suficiente para que pase una persona, el vehículo puede estar dificultando el paso de peatones, especialmente si se trata de una persona con movilidad reducida, alguien que lleva un carrito de bebé o una persona que circula con niños.
¿Hay alguna excepción?
Sí, pero pocas y siempre reguladas por la normativa municipal. En determinadas calles pueden existir zonas específicamente habilitadas y señalizadas para estacionar parcialmente sobre la acera. En estos casos, no basta con que “quepa” el coche o con que otros vehículos lo hagan: debe estar indicado mediante la correspondiente señalización o regulación.
Por eso, si encuentras una zona en la que los coches aparcan habitualmente sobre la acera, fíjate en las señales, marcas viales y normas de estacionamiento de ese municipio. No te fíes solo de que estén aparcados así.
¿Qué pasa si dejo el coche solo un momento?
Aquí también conviene distinguir entre parar y estacionar.
Que vayas a estar solo un minuto no significa automáticamente que puedas dejar el coche sobre la acera, aunque normalmente incluso una parada está prohibida.
Por ejemplo, detener el coche sobre una acera para hacer una gestión rápida puede seguir siendo problemático si se está obstaculizando el paso de peatones con movilidad reducida o si la normativa prohíbe expresamente la parada en ese lugar.
¿Y si dejo espacio suficiente para los peatones?
Tampoco es recomendable pensar que la norma funciona según “si caben los peatones, puedo aparcar”.
La acera es un espacio destinado a ellos y ocuparla con el vehículo puede generar problemas aunque aparentemente quede un hueco. Además, una persona que utiliza una silla de ruedas, lleva un carrito de bebé o tiene dificultades para desplazarse puede necesitar mucho más espacio que el que parece suficiente a simple vista. Y si para esquivar el coche un peatón tiene que bajar a la calzada, el problema es todavía mayor.
