¿Cuánto consume el aire acondicionado? ¿Se puede ahorrar?

Con este calor se hace una misión imposible el conducir son encender el aire acondicionado en el coche. Si eres de los que se ve obligado a ponerlo cada vez que se monta, puede que te hayas preguntado “¿Voy a gastar más por llevar el aire puesto? ¿Será mejor si conduzco con la ventanilla bajada?”

Desde aquí vamos a intentar dar respuesta a esas preguntas para que puedas conducir fresquito y sin preocuparte demasiado por el gasto de combustible. Eso sí, si conduces durante una ola de calor, sé previsor y evita las horas de más calor incluso con el aire acondicionado.

Lo primero ¿cómo funciona el sistema de aire acondicionado?

Básicamente, cuando encendemos el aire acondicionado activamos un sistema de procesos mecánicos por el que cogemos el aire del exterior para extraer el calor y conseguir que salga frío. Para este proceso el vehículo tiene que estar en marcha y se gasta energía. Esta energía se traduce en un aumento de entre un 5% y un 20% de combustible del vehículo.

Aunque depende del coche y de las condiciones, a no ser que sean extremas, el consumo el consumo del aire acondicionado suele ser mínimo: entre  0’2 y  1 litro a los 100km.

Pero aun así, hay formas de evitar llegar a ese máximo del consumo.

Cómo ahorrar al utilizar el aire acondicionado

1. Al arrancar, abre la ventanilla un poco.

Cuanto más caliente esté el coche, más tendrá que trabajar el sistema para conseguir enfriar el aire. Pero podemos ayudarle si, al montar en el coche, abrimos las ventanillas y conducimos así los primeros minutos.

En este tiempo puedes llevar el aire puesto también. Así, mientras el vehículo genera aire frío, el caliente se irá desplazando hacia arriba y vaciándose por las ventanillas.

2. Mantén una temperatura de entre 22 y 24 grados-

Cuanto más frío quieras el aire, más tendrá que trabajar el sistema para extraer el calor y, por lo tanto, consumirás más.

La temperatura ideal debe estar alrededor de los 22 – 23 grados para poder conducir fresco y sin que suponga un golpe de calor al salir al exterior.

3. Aparca en la sombra o pon un parasol.

Sí, parece muy obvio pero ¿cuántos ponemos el parasol en el coche para paradas “cortas”? Con un simple parasol ayudaremos a que el interior del vehículo se caliente menos, por lo que el aire acondicionado no tendrá que trabajar tanto para expulsar el calor.

4. Un buen mantenimiento del aire acondicionado en invierno para que esté listo en verano

A nadie se le ocurre poner el aire acondicionado en invierno ¿verdad? Pues deberías empezar a hacerlo (al menos a medida que llega la primavera) para asegúrate de que no se estropea por falta de uso y que funciona cuando realmente es necesario.

Pasar por tu taller más cercano y no te acuerdes solo del mantenimiento cuando tengas que pasar la ITV.

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