El 5% de los accidentes de tráfico está provocado por el consumo de medicamentos

Según los datos de la DGT, el 5% de los accidentes de tráfico tienen su origen en la toma de ciertos medicamentos que alteran la capacidad de conducción.

Los efectos secundarios más frecuentes suelen ser alteraciones en la percepción de las distancias, pérdidas de visión o auditivas, incluso un cierto efecto de aturdimiento, confusión o somnolencia que hacen que perdamos nuestros reflejos al volante.

Hay que tener en cuenta que un 30% de la población española se automedica (y no solo por un resfriado) según las investigaciones de la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios). Además nos avisan de que el 25% de los fármacos que se consumen habitualmente pueden afectar a la conducción de alguna forma.

Así afectan los medicamentos según su tipo.

Desde el Real Decreto aprobado en 2007, todos los medicamentos que afectan a la capacidad de conducir deben incluir en el envase o la caja un pictograma de un triángulo rojo con un dibujo de un coche dentro para alertar al paciente.
Así que si tienes dudas, busca siempre esta advertencia antes de echarte a la carretera en periodos en los que te estés medicando.

Según los efectos del fármaco, se clasifican en tres niveles:

  • Categoría I: influencia leve, puede afectar ligeramente a la capacidad de conducción pero puedes seguir conduciendo.
  • Categoría II: Influencia moderada, pregunta bien a tu médico o farmacéutico si puedes conducir porque puede afectarte bastante.
  • Categoría III: No conduzcas nunca si un medicamento viene con esta simbología ya que afecta mucho a la conducción.

El efecto más repetido es la somnolencia aunque puede variar dependiendo de la persona y de la dosis de medicación. Pero según los datos de la AEMPS y las indicaciones de los propios medicamentos estos son los efectos más comunes de los fármacos a la hora de conducir:

  • Cómo afectan los Ansiolíticos, sedantes e hipnóticos a la conducción
    • Aumento del tiempo de reacción
    • Somnolencia
    • Visión borrosa
    • Reducción del nivel de alerta
    • Disminución de los reflejos
    • Alteraciones en la coordinación visual-motora
  • Cómo afectan los antidepresivos para conducir
    • Aumenta el estado de somnolencia
    • Sensación de mareo
    • Sensación de vértigo
    • Fatiga
    • Visión borrosa
  • Cómo afectan los Antispicóticos o neutolépticos a la hora de conducir:
    • Mayor somnolencia
    • Visión borrosa
    • Alteración en la coordinación motora
    • Riesgo de Hipotensión (con mareo y pérdida de consciencia)
  • Cómo afectan los Psicoestimulantes en la conducción:
    • Alteración en el razonamiento que da lugar a:
      • Sobrevaloración de las capacidades de conducción
      • Menor percepción del riesgo
      • Aumento de conducción temeraria y agresiva
    • Dificultad para concentarse al volante
    • Somnolencia

Estos serían los grandes grupos de fármacos que causan las alteraciones más peligrosas según la AEMPS, pero también pueden aparecer efectos como la somnolencia  y la pérdida de reflejos si conducimos después de haber tomado antitusivos, relajantes musculares o analgésicos que se venden sin receta. Por lo que siempre pregunta al farmacéutico antes de encarar un viaje largo o si ya has notado previamente ciertos efectos adversos.

¿Debería dejar de conducir si me estoy medicando?

Todo depende del tipo de tratamiento y, principalmente, lo que nos diga nuestro médico. Sí es una buena idea evitar conducir si estás tomando medicación y evitar así situaciones que puedan derivar en accidentes de tráfico.

Si tienes que conducir sí o sí, asegúrate de que sigues las indicaciones del médico, lee bien el prospecto para los posibles efectos adversos y trata siempre de reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad ya que tendrás más margen para reaccionar.

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