Estos malos hábitos conduciendo pueden salirte muy caros

A medida que vamos conduciendo cogemos ciertos hábitos porque creemos que es más cómodo y mejor para nuestro vehículo pero quizá no siempre sea así. Hay algunas malas praxis que se hacen de forma inconsciente o porque nos ha parecido escuchar que es mejor que al final pueden derivar en averías. Te contamos cuáles son las más frecuentes

No frenar en badenes, baches y otros obstáculos

Lo que deberías hacer cuando estés frente a un badén es aminorar la marcha (que para eso están) y pasarlos con suavidad. Pero para muchos, un badén es como una prueba de un circuito e incluso aceleran cuando se aproximan.

Esto puede ser fatal para tu vehículo y en especial para neumáticos y para la suspensión que pueden dañarse (y repararlo es bastante costoso)

Circular en punto muerto

Uno de los mayores mitos de la conducción es que si circulas con el coche en punto muerto en las bajadas, ahorras combustible. Pero no, es solo una leyenda urbana.

Además de que no tiene ningún beneficio, también puede llevar a una pérdida de control del vehículo y provocar un accidente.

Apagar el motor rápidamente después de un viaje largo

Después de pasar varias horas al volante seguro que lo primero que quieres hacer es bajarte del coche e ir a estirar las piernas. Por eso, muchos conductores y conductoras tendemos a apagar el motor de forma inmediata al llegar al destino.

Si hacemos esta operación de forma demasiado frecuente y tenemos un vehículo con turbo, el circuito del aceite puede quemarse y averiarse de forma bastante aparatosa. Lo mejor sería dejar reposar unos momentos el propulsor antes de apagarlo para que el sistema de refrigeración enfríe un poco el turbo.

Circular con el coche en reserva de combustible

A todos puede pasarnos alguna vez, pero el ir siempre al límite no es nada bueno para tu vehículo. En este caso el elemento que peor parado va a salir es la bomba de combustible y los inyectores. Para evitarlo, siempre se recomienda acercarse a una gasolinera cuando aún tenemos un cuarto de depósito y que la bomba pueda seguir haciendo su función a un nivel adecuado.

Además, recuerda que si te quedas sin combustible en mitad de la carretera ¡te pueden multar!

Descuidar el mantenimiento del aire acondicionado

El aire acondicionado, evidentemente, lo utilizamos solo durante unos meses al año y puede que te olvides de él hasta el año siguiente. Esto puede llevarte a que cuando lo vayas a poner el primer día de calor no funcione bien y te toque repararlo de urgencia.

Por otro lado, si el aire acondicionado está durante mucho tiempo sin utilizarse podrían llegar a aparecer daños debido a una falta de lubricación acortando así la vida del compresor y dando lugar a posibles fugas de gas. Para solucionarlo, enciende el aire una vez al mes (o cuando te acuerdes en invierno) durante 10 minutos.

Sentarse mal al volante

Seguramente sea lo primero que te enseñan en la autoescuela… y lo primero que se te olvida. La posición ideal es colocar las manos en el volante en un ángulo en V (la posición de las 10:10 del reloj), flexionando ligeramente los brazos y los codos pegados al cuerpo.

A medida que cogemos confianza en el coche vamos retirando un brazo para apoyarlo en la ventanilla, los cruzamos… etc Esto puede ser peligroso ya que dificulta el control en caso de una maniobra brusca y, además, puede provocar lesiones si salta el airbag.

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