Perder la paciencia mientras conduces es algo que le puede suceder a cualquiera. En esos momentos de frustración, muchas personas expresan su enfado a través de gritos, aspavientos o incluso gestos ofensivos, sin pensar en las consecuencias. Lo que muchos no saben es que este comportamiento puede derivar en sanciones económicas. Te contamos cuáles son las principales.
¿Me multarán por insultar a otro conductor?
Tener un mal día es normal, y combinarlo con el estrés de los atascos y de la circulación, puede dar lugar a situaciones tensas. Por ejemplo, si un conductor comete una infracción o está a punto de chocar tu coche, es comprensible que tu reacción inmediata sea insultarlo o hacer gestos ofensivos. Pero ¿es esto sancionable si un agente de tráfico te ve?
La respuesta es que insultar a otro conductor, hacer aspavientos o incluso mostrar una peineta no son infracciones en sí mismas según el Reglamento General de Circulación… Pero sí existen situaciones relacionadas con este tipo de comportamientos que pueden acarrear sanciones económicas.
Multas relacionadas con el enfado al volante: por estas sí te sancionan
Aunque los insultos o gestos agresivos no están específicamente penalizados, hay ciertas acciones derivadas de la ira al volante que sí pueden ser motivo de sanción. Estas son las más comunes:
🚨 Uso indebido del claxon: Si lo utilizas para recriminar la acción de otro conductor, podrías recibir una multa de 80 euros. El claxon solo debe emplearse en situaciones permitidas, como para evitar un accidente.
🚨 Hacer una peineta o sacar el brazo por la ventanilla: Si haces una peineta, pero sacando completamente el brazo fuera del vehículo en lugar de hacerlo con la ventanilla bajada, sí podrías ser sancionado. En este caso, la multa no es por el gesto en sí, sino por infringir la normativa que prohíbe sacar el brazo del coche mientras conduces. La sanción en este caso también es de 80 euros.
🚨 Discutir dentro del vehículo: Cuando tu enfado no es con otro conductor, sino con un pasajero dentro del coche, también podrías recibir una multa. Si el agente considera que la discusión afecta tu capacidad de conducción, tu campo de visión o tu libertad de movimientos, podrías ser sancionado con una multa de entre 80 y 200 euros por incumplir el artículo 18 del Reglamento General de Circulación.
Conduce con calma y evita sanciones
Aunque es normal frustrarse en la carretera, reaccionar de manera impulsiva puede traerte consecuencias indeseadas. Mantener la calma al volante no solo mejora tu seguridad y la de los demás, sino que también evita gastos innecesarios en multas. La próxima vez que sientas la tentación de desahogarte con insultos o gestos agresivos, recuerda que hay mejores formas de manejar la frustración sin poner en riesgo tu bolsillo. ¡Conduce con prudencia y evita sanciones!
