Cuando revolucionar tu coche para ahorrar gasolina (y evitar averías)

Como ya sabes, la forma de conducir está relacionada con el consumo de combustible del vehículo. Realizar una conducción sostenible no solo ayuda a contaminar menos, sino que también te puedes ahorrar un poquito de gasolina ¡que siempre viene bien!

Las nociones básicas para gastar menos combustible son:

  1. No dar acelerones
  2. No circular todo el tiempo con marchas cortas
  3. No llevar velocidad constante
  4. Sobrecargar el coche

Haciendo bien esos cuatro puntos se suele notar un poco como baja el ritmo de consumo de carburante pero, sobretodo mirando al segundo punto ¿es bueno conducir siempre a marchas largas con bajas revoluciones?

Cuando conducir con marchas cortas

Aunque la sabiduría popular (y mecánica) nos dice que solo hay que circular en primera para arrancar el coche y que una vez que hayas cogido la marcha ir en tercera como mínimo… lo cierto es que a veces no es lo más conveniente.

Si circulamos siempre con las marchas largas metidas y no dejamos que el motor llegue a revolucionarse podemos provocar averías. Al conducir de esta forma, los coches tienden a ahogarse y no es de extrañar que sufran averías en la junta de culata, en el turbo o en la válvula EGR (entre otros)

Pero tampoco hay que hacer lo contrario y circular a marchas cortas. Hay que adaptarse a la circulación y escuchar a tu coche para garantizar que dure el mayor tiempo posible.

Recuerda: Si tu coche tiene motor de gasolina deberás circular en torno a las 1.500 revoluciones ¡nunca por debajo! Y si tu vehículo es diésel serán 1.300 las revoluciones mínimas para circular.

Marchas cortas en autopistas y autovías

Si nos encontramos una cuesta en ciudad no suele haber duda de que hay que bajar la marcha para subirla (y que no nos quedemos a medio camino). Sin embargo cuando vamos por autopista o vías de alta velocidad tendemos a olvidarnos.

De repente empezamos a subir una pendiente o un puerto pensando que el coche tirará y notamos que le cuesta. En estos casos, no fuerces, baja de marcha y deja que el vehículo vaya más desahogado. Al reducir la marcha se consigue un ajuste en el trabajo que realiza el motor, se evitan averías ¡e incluso podemos ahorrar un poco de combustible!

En los vehículos diésel, por su parte, también se recomienda circular alguna vez por autopistas y autovías utilizando marchas que permitan revoluciones altas. Esto sirve para eliminar los restos de carbonilla o las partículas que queden en los filtros y la válvula EGR antes de que se averíen. Pero ¡ojo! tampoco es algo que tengas que hacer todos los días, solamente de vez en cuando (un par de veces al año).

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